domingo, 25 de julio de 2010

"Si crees en el destino dejame volar" dijo con lágrimas en los ojos. Ya es hora de soltar esas ataduras. Ella sintió el frío invernal, y él la espero. La espero minutos que eran horas, y horas que eran días. Pero al final todo fue en vano, estaban fuera de contexto. Estaban fuera de lugar, pertenecían a otro momento, sin saber si eran del pasado que quedó atrás o del futuro incierto que podía venir o no. Pero nadie les puede contar el final del cuento, por más que el comienzo ya esté escrito. Tal vez sea hora de cerrar el libro y perderse en los encantos de la vida, que puede traer otras sorpresas, otras miradas, otros consuelos. Por ahora, los caminos se separan, pero quién dice que más adelante compartan un café, y charlen de lo que les pasó mientras volaban.

martes, 13 de julio de 2010




Ella era la mujer de pelo azul, que buscaba una mirada. Buscaba una caricia que la sane.
Ella era la mujer de los ojos negros. Con ese brillo que desterraba ilusiones, y generaba suspenso. Que hacían temblar a algunos, e inspirar a otros.
Ella era la mujer de la piel blanca. Ignorada por el que no debería ignorarla. Con el mapa del tesoro en la mano y con ansias de emprender una aventura.
Ella era la mujer de los pies de arena, cansados de caminar por senderos filosos. Cansados de escalar montañas y nubes, buscando la tranquilidad del silencio.
Ella era la mujer de las manos torpes, que creaban sutilezas y obras inesperadas. Esas manos que necesitaban de otras para cruzar la cuerda floja. Esas que querían parar la lluvia.
Ella era la mujer de la máscara de humo, que la cubría de los rayos del Sol. Esa que algunos podían leer facilmente, y que otros compraban como algodón de azucar.
Ella era la mujer de las palabras nuevas, que a pesar de ser efímeras perduraban en la mente de los que las escuchaban. Dejando en cada uno, el sabor de la inocencia y la emoción de los sentimientos perdidos.

martes, 6 de julio de 2010


De qué sirve esta tranquilidad si se va a terminar pronto, no me calma ver la humedad intentando un tono coral. Conociendo el silencio en cuotas, signo de algo más. Un efecto sin causa, o con raíces olvidadas. Un círculo vicioso que parece no tener fin. Mis manos se petrifican, mi cara se cristaliza, mi corazón sutilmente se esfuerza por seguir mientras que mi mente intenta entender. No voy a caer una vez más, no va a ser tan fácil perdonar años de despojo de lo que me corresponde por derecho. Años de abandono y mentiras de cartón. Estaciones que se sucedían, hojas cayendo, lunas crecientes y menguantes. ¿Dónde estuviste? Porque yo se que no es donde yo creía. ¿Por qué elegiste el camino de la mentira? Y no vengas con la excusa de que no te diste cuenta. No había necesidad alguna de embrollar y construir una relación sobre cimientos falsos que tarde o temprano sabíamos que iban a sucumbir ante mis ideas efervescentes. El pensamiento es caótico y pensaste que te podías aprovechar, pero..¿hacia dónde vas a correr ahora que te estoy acorralando?

viernes, 2 de julio de 2010


¿Será el día en que me escuches? Porque estoy cansada de llevarme por delante puertas cerradas, y de vociferar todo vanamente.
Podrá ser que por una vez me escuches además de verme. O que veas y comprendas estas cicatrices. No que me veas cual trofeo, que me veas como lo que soy. No soy piel, soy pensamiento. No soy sonrisa falsa, soy llanto profundo.
Tal vez sea mañana. Tal vez, pero muchas veces pensé que sería esa la vez y no fue.
Tal vez te comportes como deberías, como deberías haberlo hecho entre mis recuerdos añejos. Como desearía cualquier persona. Terminar este dilema de tenerte y no tenerte..