miércoles, 10 de marzo de 2010

Parece de manera intencional. Dejándome con un gusto amargo en la boca, a tabaco armado y culpa. Pero hace decenas de noches que el sueño no me llega. Mis ideas revolotean, se ordenan. Me quedo con un puñado de recuerdos y un pie en lo que viene. Aparece el miedo al error. Aparece la sonrisa y la inversa. Chau! Miro la ciudad que late por ultima vez y desaparezco entre edificios y bocinas distantes. No se cual sea mi modo de catarsis porque ya no llevo registro de mi cabeza como solía hacer. Y aunque había algunos que pensaban que siempre fui melodramática, ya esta atrás. Ahora camino sin rumbo ni presiones, sabiendo que desde mi posición yo decido, yo construyo o destruyo. Y puedo destruirme a mi misma, y me pueden destruir. Son gajes del oficio.

1 comentario:

  1. mi voshu eterna, mi gusta tu mente divagante y llena de melodias!
    te quiero infinidades!
    posholina

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