viernes, 18 de diciembre de 2009

Nunca me identifiqué completamente con una canción. Nunca viví un 30 de febrero ni fui un Rock'n roll. Nunca conté hasta un millón, ni llegué a las mil grullas. En este momento, mi mente está en otro lado. Recurriendo a viejos escritos para encontrar algo de inspiración. Sigo volando entre horóscopos, ciudades lejanas y personas diferentes. Debe ser porque soy alérgica a las frivolidades y sin embargo me empecino en probarlas.
Qué frustración no poder escribir, me siento, empiezo con la intención pero mi cabeza no se conecta con mis manos. No fluye la energía que hasta hace poco hacía que me desborde de argumentos y sensaciones, y no porque no las tenga, sino porque simplemente hubo un cortocircuito.

Espero que sea temporal.