lunes, 6 de julio de 2009

De soles y lunas.


Frente al espejo un yo incompleto, que se guía por el aparecer del sol aunque nunca llega a verlo. De día sonrisa, de noche lágrima, luego del despertar de mis pensamientos.
Todos tenemos un lado oscuro, una pedazo de noche que no cubren nuestras manos.
Y está en nosotros mostrar nuestro resplandor, aunque no todos pueden verlo.
A pesar de las sombras de las cosas que no puedo perdonar y que no entiendo, ya no desatan mis angustias.
Ahora soy feliz, y mi mundo gira alrededor de otros soles, a veces distantes.
Y aunque a veces hay eclipse, nunca dejan de brillar para hacerme sonreír.

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